CONVENTO DE SAN FRANCISCO

CONVENTO DE SAN FRANCISCO

Este convento se trasladó a su ubicación actual por quedar inicialmente en lugar apartado y húmedo. Estuvo ocupado desde 1594 hasta la exclaustración general de 1835. En la sencillez de su iglesia, destaca la capilla de la Orden Tercera, de estilo neoclásico.

Convento de San Francisco Actualmente cercado por un baluarte de la muralla del XVII, el convento fue construido en el último cuarto del siglo XVI y ocupado por Monjes Franciscanos en 1594, provenientes de un primer convento más sencillo en las inmediaciones, fuera de la ciudad. Como el convento de las Clarisas o de San Juan de Dios, también éste es de planta cuadrada con claustro de doble arquería en el interior, aunque se diferencia en sus menores dimensiones y en que las arquerías de los claustros no van aquí separadas por cornisa.La fachada del convento es sencilla, destacando la capilla, rematada por frontón en triángulo, con la puerta principal en el primer nivel, adornada con molduras de cal, sin materiales nobles, imitando pilastras, entablamento y sobre éste el emblema de la Orden Tercera de San Francisco. El interior del convento se encuentra bastante alterado debido a los diversos usos que ha venido teniendo desde que en 1835 saliera de él la última comunidad de frailes. Actualmente, salvo la capilla, que sirve de sede a la Cofradía de los Obreros, el resto del edificio está ocupado por una fábrica de aceite.La iglesia, se adosó después de la construcción del convento. Estuvo también abandonada como el resto hasta que en el año 1868, Victoriano Parra impulsó la idea de su reconstrucción.La planta es de rectángulo, con bóveda de cañón apoyada en cornisa corrida. El altar mayor no presenta materiales nobles ni nada de especial destaque.En la nave se encuentran 8 capillas laterales: cuatro del lado del Evangelio y cuatro del lado de la Epístola. Todas son sencillas salvo la primera del lado del Evangelio, dedicada a la Orden Tercera de Penitencia, tal como lo indica el emblema situado sobre el arco exterior. En el interior destaca un buen retablo neoclásico en mármol. Debajo de la hornacina principal y encima del sagrario un hueco rectangular acogía la imagen del cuerpo yacente de Nuestra Señora de la Buena Muerte, patrona de esta comunidad franciscana de Olivenza, colocada aquí en 1739 y que actualmente se encuentra en la iglesia parroquial de Santa María del Castillo. Para la memoria colectiva de Olivenza, esta capilla es referente importante por albergar en su suelo el enterramiento de la Venerable Maria de la Cruz, profesa de la Orden Tercera, fallecida el 1 de enero de 1635, del que se conserva su losa sepulcral. Son también de destacar los dos púlpitos laterales en mármol, de estilo neoclásico, en la cabecera de la nave y, en el suelo, como en el resto de templos oliventinos, numerosos enterramientos, donde destacan algunas losas blasonadas de la nobleza de Olivenza en el espacio que precede al presbiterio.

Dirección: Plaza del Callao, nº 38 (Largo de San Francisco), s/nº
Población: Olivenza
País: España
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